Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LA ANSIEDAD ANTICIPATORIA

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Una forma frecuente de manifestarse la ansiedad es “anticipando acontecimientos”.

Es decir: uno se pone nervioso de pensar lo que puede ocurrir, antes de que ocurra.

Se observa el futuro de modo pesimista y temeroso, a veces amenazante.

En la mayoría de los casos, luego, cuando realmente llega el momento de enfrentarse a lo que sea, es menos malo que todo lo que se ha temido. Es decir, se cumple aquello de que ” es peor pensarlo que pasarlo”.

Esto es una cosa normal en todas las personas alguna vez, porque no hay nadie que se mantenga seguro y valiente eternamente. Todos nos sentimos inseguros y temerosos en algún momento, ante alguna circunstancia.

Pero lo que no es normal, es mantenerse siempre así.

Pensar las cosas antes de tiempo o demasiado tiempo y siempre con temor o pesimismo es estar OCUPADO en ellas ANTES de lo necesario. Es decir, es estar PRE-OCUPADO.

Hay personas que pasan la vida continuamente preocupados.

Incluso hay algunos que están pre-ocupados por todo, es decir, que se preocupan incluso de lo que no hay que preocuparse.

Es mas, hay algunos que parece que “necesitan” estar preocupados constantemente y, cuando no hay una causa concreta por la que hacerlo, parecen buscar una y seguir buscándola hasta que encuentran algo por lo que estar preocupados. Solo entonces parecen “quedarse tranquilos”.

Esto, frecuentemente es un signo de inseguridad en uno mismo y puede ser por tres tipos de inseguridad:

1. Personas QUE SON INSEGUROS desde siempre, constitucionalmente. Son los que tiene una personalidad insegura de sí misma.

2. Personas QUE ESTÁN inseguros porque una enfermedad les ataca (una depresión, por ejemplo).

3. Personas a quienes amenaza un peligro real o un problema de gran magnitud. Son personas NORMALES, porque lo normal en el ser humano es PREOCUPARSE, cuando hay una circunstancia amenazante importante para uno o para los familiares de uno.

Pero también existe el otro extremo: hay personas que no parecen preocuparse nunca jamás de nada . De estos también hay tres tipos:

1.- El que miente o “va de farol”. Dice que no se preocupa de nada y luego “la procesión va por dentro” y a lo mejor tiene “mas miedo que vergüenza”.

2. El que “no siente ni padece”, el frío afectivo, el que no reacciona ante los acontecimientos y parece ser un bloque de hielo.

3. El “bobito”: no se preocupa de nada porque vive en la inopia y no se da cuenta de los riesgos y amenazas que a veces nos acechan a todos.

Tanto un caso como otro, si se manifiesta en exceso, debe ser consultado con un psicólogo, porque puede ser signo de una DEPRESION (a veces enmascarada), de un TRASTORNO POR ANSIEDAD o de un TRASTORNO DE PERSONALIDAD o del desarrollo de la misma que convenga atajar o tratar.

Julio Santiago
PSIQUIATRA