Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LA BULIMIA NERVIOSA

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Se habla mucho de este término en la actualidad y se sabe poco sobre él.

En general, bulimia significa “hambre de buey” (es decir, mucha hambre).

Sin embargo, no todos los que tiene buen apetito, son diagnósticados de “bulimia nerviosa”.

No es lo mismo tener alguna “conducta bulímica” que padecer de “bulimia nerviosa”.

La conducta bulímica es muy frecuente y no tiene nada de patológico o anormal. Prácticamente todos nos hemos dado alguna vez “un atracón” y nos hemos pasado, sintiéndonos después indigestos y necesitando, incluso, vomitar.

La “bulimia nerviosa” en cambio, es una auténtica enfermedad, a veces muy grave por lo que cuesta curarse de ella y por las complicaciones que puede dar.

Se trata de una preocupación OBSESIVA por el peso y la imagen con miedo patológico a la obesidad, con crisis de consumo rápido y masivo de alimentos sin placer, con sentimiento de culpa y depresión posterior al atracón y con vómitos autoprovocados.

La padecen del 2 al 4 % de personas jóvenes, en una proporción de 9 mujeres por cada hombre.

La mitad de estas chicas padece un trastorno de personalidad mucho más complejo que el simple trastorno de la conducta alimentaria, a veces con síntomas obsesivos, depresivos y ansiosos, y muestran escasa capacidad para controlar sus impulsos en el campo de la alimentación y en otros campos (juego, bingo, cleptomanía…).

Quienes presentan esta alteración, sufren mucho por tenerla, por no poderla controlar y porque quienes no la padecen no pueden comprenderla.

En toda chica entre 14 y 20 años que muestra una preocupación OBSESIVA por la alimentación, la imagen corporal , el tipo y la talla etc, debe valorarse la posibilidad de que se esté desarrollando esta trastorno.

Si eso fuera así, debe consultarse con un profesional PSICÓLOGO lo antes posible, porque el pronóstico empeora cuando más antiguo es el problema.

Los demás, debemos ayudar a las jovencitas a tomarse la figura, las tallas y el tipo que marca la moda, con interés, pero sin obsesión, por el riesgo a que se produzca este grave trastorno que a veces amarga la existencia a una chica, por otra parte , joven, casi siempre agraciada, generalmente inteligente, y que podría ser muy feliz si no se complicara con esto.

¡Hasta la próxima, amigos.!