Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LA PERSONALIDAD PARANOIDE

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Vds. han visto esas personas que están constantemente desconfiados y en estado de alerta??

Cuando andan por la calle se vuelven de vez en cuando o miran las ventanas. Observan a los demás, porque están convencidos de que TODOS los demás les observan a ellos.

Cuando entran en un local y ven dos personas hablando, piensan que están hablando de ellos.

Cuando van por la calle y se cruzan con varios que van riéndose, creen que se ríen de ellos.

Cuando por la acera caen unas gotas de agua de un refrigerador de aire, creen que alguien le ha tirado el agua adrede a él.

A veces temen que algunos, por ejemplo, compañeros de trabajo, se hayan puesto de acuerdo y hayan hecho un “complot” contra ellos.

Tienen un miedo enorme a contar nada “íntimo” porque están seguros de que a quién se lo cuenten, desvelará su secreto a todo el mundo.

Pasan la vida temerosos de que los demás les engañen.

Son celosos en extremo: ponen pequeñas trampas a su esposa o su novio para ver si les son fieles.

Sospechan que los demás se van a aprovechar de ellos.

No tienen amigos porque no confían en nadie.

No tienen pareja porque no hay quién les aguante.

Su vida es un continuo tormento de vigilancia, observación, guardia alta, alarma, miedo….

Les cuesta olvidar cualquier ofensa y guardan rencores durante mucho tiempo.

Algunos de estos rasgos pueden darse en personas normales, pero cuando se manifiestan excesivamente y constantemente, pueden suponer un trastorno, un diagnóstico que se llama “TRASTORNO PARANOIDE DE LA PERSONALIDAD”.

Las personas que sean así o tengan un familiar que sea así, deben consultar con un profesional para elaborar una manera de ayudarse o ayudarle.

Pero también puede darse el caso de personas QUE NO HAN SIDO NUNCA ASÍ y comienzan a partir de un momento a serlo. Progresivamente. Cada vez mas.

Este tipo de alteración a veces hace a la persona incluso peligrosa, porque se hace irascible en extremo.

Muchas veces, él mismo se da cuenta de que no está funcionando correctamente, pero no puede controlarse.

Como todas las alteraciones de la Salud Mental, la persona que note síntomas de ella, en vez de avergonzarse o darse por perdido (“Esto no tiene arreglo”), o de llenarse de orgullo (“Yo soy como soy y nadie me tiene que dar consejos…”), lo que tienen que hacer es consultarlo con un profesional de la psicología.

Existen terapias que les pueden ayudar mucho.

Por el contrario, si no se hace nada por detenerlo, el trastorno puede hacer imposible la convivencia y la persona puede seguir poniéndose cada vez mas y mas enfermo.

Julio Santiago
Psiquiatra