Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LA POTESTAD DE SEÑORIO

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Hay una fuerza interior que gobierna la conducta de todos los animales.

Una fuerza a la que no son capaces de oponerse jamás.

No sabrían ni podrían hacerlo. Su vida depende de órdenes perfectamente definidas a las que no pueden escaparse. Son LOS INSTINTOS. Los instintos estan integrados por conductas ritualizadas y fijas para cada especie de tal modo que, a determinado estímulo, siempre le sigue determinada reacción.

Dos son los instintos principales que mueven a los seres vivos: el instinto de la propia conservación y el instinto de conservación de la especie.

El instinto de conservación propia se manifiesta sobre todo por el comer y dormir, funciones ambas, que el animal necesita para no morir.

El instinto de conservación de la especie se expresa sobre todo a través de la sexualidad.

La satisfacción de un instinto, produce placer. Su insatisfacción, dolor.

Todas las especies están controladas por las llamadas de los instintos.

Sin embargo, hay una excepción: LA ESPECIE HUMANA.

El hombre es el único animal capaz de sentir la fuerza del instinto, y DECIDIR si lo satisface en ese momento o lo deja para otro o si lo reprime por completo.

Esta potestad, exclusiva del ser humano, de CONTROLAR sus instintos en vez de SER CONTROLADO por ellos, se llama POTESTAD DE SEÑORIO y ejercerla, puede provocar más placer incluso que la satisfacción simple del instinto.

El ser humano, para sentirse SEÑOR, necesita ejercer, poner en práctica esta potestad. Si no lo hace, si se deja gobernar siempre por sus instintos, notará que lleva la misma vida, simple y cuadriculada, de los animales y no se sentirá orgulloso de sí mismo.

Pero hay algunas enfermedades que pueden privar al ser humano, temporal o definitivamente, de su capacidad de enseñorearse de las situaciones, privandole de la capacidad de elegir lo que hacer.

Estas enfermedades anulan en el hombre su LIBERTAD para hacer o deshacer libremente, restandole responsabilidad a sus actos, que no le pueden ser imputados.

Algunas de estas enfermedades son, por ejemplo, las toxicomanías, el alcoholismo, las depresiones mayores y las psicosis.

Todos ellos, mientras estan enfermos, muestran una baja autoestima porque notan que no pueden ejercer plenamente su voluntad de señorío.

Cuando por fin, la enfermedad pasa y el paciente se nota nuevamente libre para tomar sus decisiones…. una gran emoción se apodera de él a la vez que aumenta la autoestima y el gozo por ejecer la libertad.

Nota que nuevamente vuelve a ser….UN SEÑOR de sí mismo.