Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LAS NORMAS

Publicado el martes, febrero 25, 2014

El ser humano es un animal sociable.

Esto quiere decir que está pensado para funcionar como parte de un grupo, no en soledad.

Por eso, el hombre pasa su vida emitiendo mensajes con los que se comunica con los otros hombres y recibiendo e interpretando los mensajes que los otros le envían.

Para una convivencia mejor y más pacífica, se establecen unas normas.

Se me ocurren cuatro tipos de normas.:

Algunas normas son fijas para nuestra especie y son enseñadas por los padres a los hijos desde que nacen. Si no las aprenden bien, no podrán sobrevivir. Estas normas son iguales para todos los hombres de todas las razas y países.

Otras muchas normas no son “vitales” sinó derivadas de costumbres y por eso son distintas para cada grupo, raza, etnia o país.

Determinados grupos sociales en los que existe gran aglomeración o sofisticación en su convivencia, como pasa en las grandes ciudades, deciden poner en marcha normas obligatorias para poder llevar una convivencia mas ordenada (ordenanzas).

Por último existen otras normas llamadas “de cortesía” que son solo “regalos” rituales que los humanos intercambian para disminuir agresividades y hacer más agradable la convivencia.

Alguna vez, un grupo social puede poner en marcha tantas normas que terminan creando un clima asfixiante para los humanos.

Para disminuir la angustia que genera dicha “asfixia” aparece una tendencia a “romper” las normas, a incumplirlas e incluso a infringirlas haciendo lo contrario de lo que se ordena.

Esta actitud de algunos de infringir las normas, es contagiosa. Cuando vemos que “nadie cumple las normas”, nos parece tonto ser nosotros los únicos que las cumplan.

Esto es un importante signo de inmadurez.

El hombre maduro, con buena salud mental, debe saber distinguir los distintos tipos de normas y saber cuales de ellas deben cumplirse siempre y cuales no.

Las normas fijas de nuestra especie, jamás deben incumplirse.

Las normas costumbristas pueden saltarse a veces, pero siendo siempre respetuoso con los que las cumplen, no considerar ridículas las costumbres de los demás y, cuando estemos en una comunidad concreta, aceptar en general sus costumbres y respetarlas.

Las normas ordenadas (ordenanzas) deben cumplirse siempre, aunque resulten molestas. Es la única manera de poder convivir en armonía y sin riesgos.

Las normas de cortesía podrían saltarse todas y a veces son superfluas. Sin embargo, hacen la convivencia más agradable.

Además, hay que jugar a convivir “deportivamente”, aceptando las normas del juego. No perdemos nada y podemos ganar mucho. No se “nos caeran los anillos” si las cumplimos. Como dicen Los Sabandeños, ” Hay que saber ser bien mandao…”.

Dicen que, entre otras cosas, la cultura de un pueblo, se mide por la capacidad de respeto que tiene los unos por los demás.

Pues bien…¿ cómo andamos nosotros de esta “cultura”?…