Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LAS SOMATIZACIONES

Publicado el martes, febrero 25, 2014

LA ANSIEDAD SE EXPRESA A TRAVES DEL CUERPO

La ansiedad es una sensación subjetiva de temor indefinido, incomodidad, inseguridad y tensión, por la cual la persona se pone en una situación de alerta llamada “arousal”.

Es lo contrario de la relajación.

La ansiedad es un mecanismo de defensa.

Por lo tanto, una cierta cantidad de ansiedad es conveniente y deseable.

Pero, lo mismo que el resto de las funciones humanas, la ANSIEDAD también se altera, también se enferma.

La ansiedad normal es la proporcionada al estimulo o la situación que crea la tensión y alarma.

DESPROPORCIONADA y exagerada o excesivamente duradera.

A veces la ansiedad, se desencadena, incluso sin ningún estimulo que la justifique, como una “puesta en marcha en vacío”.

En estos casos, la ansiedad se manifiesta por una serie de síntomas o molestias corporales que pueden ser muy variados:

Los más frecuentes son: mareos, dolor de cabeza, de nuca, sensación de que me voy a caer, suspiros, falta de aire, dolor o presión en el pecho, nudo en la boca del estómago, gases, taquicardia y palpitaciones, calor y frío, sudor frío, hormigueo en manos o pies o cabeza, sensación de tener que salir corriendo, o sensación de que uno se va a morir o se va a volver loco o que va a perder el control de sí mismo.

En estos casos, la persona suele asustarse mucho, porque no entiende que le está pasando.

Cuanto más se asusta, más ansioso se pone y más molestias le dan. Cuantas más molestias le dan, mas se asusta.

La situación puede llegar a ser muy molesta, parece que uno se va a morir. pero no se muere.

La solución es intentar relajarse, esperar, no asustarse, procurar ir donde haya alguna otra persona y tratar de distraer la atención.

Poco a poco el “ataque de ansiedad” va pasando.

A veces va bien algún truco o sustancia relajante, como una tila o valeriana, un baño de agua calentita, o un paseo por la playa.

Al final, todo pasa y solo queda…el susto.

Julio Santiago