Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

LOS PSICOFÁRMACOS

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Hasta hace relativamente poco tiempo, las enfermedades mentales no tenían un auténtico tratamiento.

Cuando una de ellas se iniciaba en un individuo, se realizaban muchos intentos para frenarla pero, realmente, ninguno de ellos tenía un fundamento científico, de modo que, prácticamente puede decirse que la enfermedad evolucionaba a su aire, haciendo lo que quería, agravándose o alargándose en el tiempo sin que nosotros pudiéramos hacer nada útil.

Se sabía que algunas hierbas tenían efecto medicinal y propiedades sedantes o estimulantes. Por ahí empezaron los científicos a buscar.

Otras veces, de modo casual se descubría que un enfermo mental mejoraba de su enfermedad si en el curso de la misma le daba fiebre alta o una convulsión o si sufría algún tipo de trauma o shock psíquico o físico.

En otros casos, ocurría que un enfermo mental mejoraba de su trastorno con un determinado medicamento que se le daba para otra enfermedad que sufriera simultáneamente.

Poco a poco se fueron desarrollando medicamentos específicos para los trastornos mentales.

El avance fue muy lento porque en realidad no se sabía nada del funcionamiento bioquímico del cerebro y todo se hacía a base de probar con una sustancia y con otra con animales de laboratorio o pacientes voluntarios para tales experimentos .

Por fin, la velocidad de conocimientos aumentó notablemente y empezaron a desarrollarse sustancias específicas para cada trastorno mental y se les llamó PSICOFÁRMACOS.

La década de los noventa , ha sido llamada la “Década del cerebro” porque en solo estos años se ha descubierto más sobre su funcionamiento que durante toda la historia anterior .

Así, se han descubierto TRES GRANDES GRUPOS DE PSICOFÁRMACOS:

1.- TRANQUILIZANTES O ANSIOLITICOS: sirven para disminuir la ansiedad, el “nerviosismo”.

Los modernos tranquilizantes son muy eficaces y tiene muy pocos efectos colaterales. Por eso son tan peligrosos : se utilizan con demasiada facilidad, con demasiada frecuencia y durante demasiado tiempo, lo que conlleva el principal problema de este grupo: pueden crear hábito y adicción y luego costar mucho trabajo dejarlos.

Algunos de ellos tiene efectos sedantes y otros tiene efectos somníferos y se utilizan para dormir: son los que más riesgo tienen de crear hábito.

En general, los que tienen efecto rápido y son más potentes, son los que más pronto generan dependencia.

2.- ANTIDEPRESIVOS: mejoran el estado de ánimo.

No crean hábito ni dependencia, pero tiene otros efectos colaterales: algunos de ellos pueden dar estreñimiento, sequedad de boca, visión borrosa, aumento de peso, sudoración nocturna etc. Otros pueden alterar la respuesta sexual.

3.- ANTIPSICÓTICOS sirven para mejorar la capacidad de razonar, ayudando a la persona a separar los pensamientos ““sanos “ de los “pensamientos parásitos”.

Son medicamentos muy delicados, que pueden dar muchos efectos colaterales, algunos de ellos graves. Sin embargo son las únicas armas que tenemos para lograr mejorar o detener ese grupo terrible de enfermedades mentales llamadas “psicosis”.

Hay otros grupos, como los estimulantes y los “psicodislépticos” pero tiene tantos inconvenientes y son tan peligrosos que hoy, prácticamente no se usan en medicina.

De todos ellos, hay que recordar que SON SUSTANCIAS QUE ACTUAN SOBRE EL CEREBRO , un órgano muy delicado, que se puede dañar incluso de modo irecuperable.

Hay que tener mucha precaución, NUNCA TOMAR UN PSICOFÁRMACO SI NO LO HA RECETADO UN MÉDICO. Aunque la vecina o el familiar tenga unos síntomas parecidos al que yo tengo, puede que ella (o él) lleve un medicamento y yo, otro.

Si nos lo receta un médico, podemos TOMARLO SIN TEMOR. Si acaso se presentara alguno de los efectos colaterales que pueden aparecer, consultaremos con el médico que nos lo ha prescrito sin asustarnos: generalmente no hará falta suspender el medicamento, pero debemos informarnos de qué hacer en cada caso.

En la consulta en la que nos recete un médico un `psicofármacos, no debemos olvidar preguntarle por las PRECAUCIONES QUE DEBEMOS TENER mientras lo tomamos, por ejemplo si podemos conducir o manejar maquinarias o no.

En general, CUANDO ESTEMOS TOMANDO ALGUN PSICOFARMACO, NUNCA DEBEMOS TOMAR ALCOHOL.

De momento, os dejo con esta reflexión hasta el próximo artículo.

Un abrazo , amigos y ¡BUENA SALUD MENTAL!

Julio Santiago