Agrupación Para la Defensa del Paciente Psíquico de Lanzarote

TRASTORNOS CONCURRENTES

Publicado el martes, febrero 25, 2014

Parece que sigue siendo complejo coordinar la atención sanitaria a los trastornos paralelos, físicos y psíquicos.
Parece también indispensable que los responsables sanitarios aprovechen el Día Mundial de la Salud Mental para adoptar estrategias creativas que conjuguen los aspectos físicos y mentales de la atención a la salud y, por su parte, las personas con enfermedad mental y sus familias, contribuyan a elevar la toma de conciencia que promueva sistemas integrales de tratamiento.

Desde el punto de vista de FEAFES, uno de los aspectos más graves e importantes de esta relación entre la salud física y la psíquica y del enfoque integral de la salud, son los casos conocidos, y denunciados de acoso y discriminación que en muchísimos ocasiones, padecen las personas con un trastorno mental en el Sistema de Sanitario. En este sentido, la fragmentación de la atención ocasiona que las personas con enfermedad mental no reciban la atención adecuada en relación a la totalidad de sus necesidades.

La discriminación de las personas con trastorno mental suele darse mayoritariamente mediante la canalización de los problemas de salud, comentarios inapropiados sobre otros síntomas físicos, incredulidad, administración de medicación inadecuada o desinformación acerca de los efectos secundarios de un tratamiento.
Excepcionalmente, se recogieron casos, incluso, de rechazo en la atención médica, según el Estudio Europeo sobre Acoso y Discriminación Sufridos por Personas con Enfermedad Mental en el Ámbito de los Servicios de Salud.
Es bastante frecuente además, que los facultativos de Atención Primaria y de otras especialidades no psiquiátricas justifiquen ciertos problemas físicos en la propia enfermedad mental y hagan caso omiso de otros síntomas de una posible dolencia física.

La relación entre la enfermedad mental y la deficiente atención de la salud física es algo que se reconoce de hace mucho tiempo. El British Medical Journal habló por primera vez de esto hace más de 60 años. En un artículo editorial de febrero de 2.001 se destacaba que con regularidad los pacientes psiquiátricos tienen altos niveles de enfermedad física no detectada. Dicha investigación ha alertado a los profesionales sanitarios para que apliquen más pruebas de detección y tratamiento a sus pacientes psiquiátricos, pero por ahora el exceso de enfermedad y de mortalidad sigue sin freno y los pacientes psiquiátricos tratados como pacientes ambulatorios, tienen dos veces más la probabilidad de morir que la población general.

Como señala el citado artículo editorial, “diversos factores impiden que las personas con enfermedad mental reciban buena atención de su salud física, las personas con esquizofrenia tienen menos probabilidades que las personas saludables de informar espontáneamente de sus síntomas. Algunos síntomas de las consecuencias de la esquizofrenia, como la reducción de la función cognitiva, el aislamiento social y la naturaleza suspicaz, pueden contribuir a que el paciente no recabe ayuda o no se adhiera al tratamiento.
Además se afirma que “la mayoría de los pacientes con enfermedad mental mantiene contacto frecuente con los servicios de salud primaria y, en muchos, éste el único contacto con los servicios de salud. Sin embargo, esto no garantiza que reciban buena atención. El corto tiempo que los médicos dedican a la consulta dificulta que evalúen la condición mental y realicen una evaluación física, especialmente en pacientes que describen su situación como vaguedades, o se muestran suspicaces. Los médicos que no tienen experiencia o se sienten incómodos con el trabajo de salud mental pueden no interesarse activamente por los síntomas del pacientes ni realizar un reconocimiento físico para no profundizar el contacto con la persona con enfermedad mental”.

En un simposio celebrado por la Asociación de Salud Mental en Nueva York en noviembre de 2.003, el doctor Richard K. Nakamura, dijo que “la depresión es una enfermedad sistémica que es factor de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades y dolencias. Es un factor de riesgo para el desarrollo de una enfermedad cardiovascular y derrame cerebral y puede afectar al tratamiento de diabetes mellitus y aumentar el peligro de otras muchas infecciones. Los médicos de atención primaria deben estar alerta para detectar a pacientes que se presentan a la consulta con regularidad con una serie de enfermedades y males diferentes”.

Un estudio realizado por el Departamento de Salud Pública y Ciencias de la Conducta de la Universidad del Oeste de Australia: “Obligación de atender la enfermedad física en personas con enfermedad mental”, concluye que “si una persona con enfermedad psíquica bajo tratamiento contrae una enfermedad física, hay grandes probabilidades de que la enfermedad física pase sin tratamiento. Esto puede ocurrir atún cuando la enfermedad física cause o exacerbe el trastorno mental. Un tratamiento adecuado de una afección física y metal al mismo tiempo aumenta la probabilidad de bienestar total de la persona”.

El Día Mundial de la Salud Mental es, tanto para FEAFES como para sus entidades miembros, una oportunidad inestimable para llamar la atención de las distintas administraciones socio-sanitarias sobre sus reivindicaciones.
La Confederación, las federaciones y las asociaciones trabajarán especialmente ese día, para concienciar a la sociedad en general sobre la necesidad de una equiparación total entre la atención a la salud física y a la mental; principalmente en cuanto a recursos económicos y profesionales que equilibren la balanza para garantizar la demandada atención integral de la salud que propone el lema del Día Mundial.